Sin
que lo sepas
El
silencio instaura una barrera,
tú
lejana, yo perdido entre tu sombra y mi nostalgia.
La
distancia que nos separa es etérea,
sin
embargo, el espacio es infinito
si
tu mirada no es trinchera, vínculo, escape.
Cada
gota de tu esencia me tortura,
me
vuelve frágil, atómico, estepario.
El
espacio vacío que deja tu huída
lo
trato de llenar con tu recuerdo,
con
el aroma que queda cuando escapas,
con
el sonido de la lluvia sobre tu cuerpo.
Quiero
ser el aire en el que flotan tus sueños,
pero
solo soy el asesino de tu presencia,
el
poeta que retrata mis fracasos
y los convierte en primaveras.
Este
papel intenta ser un arcoíris
pero
solo me quedan acuarelas trisadas,
amaneceres
idealizando tu sombra,
frases
enalteciendo tu imagen.
Sombrías,
inquietas, aún por nacer,
estas
manos quieren regalarte el mundo;
y tú de colores, tú compañera, tú madrugada
me
regalas vida y futuro,
aún
sin que lo sepas.